El bruxismo se produce cuando una persona aprieta los dientes o los hace rechinar, generalmente de forma inconsciente, siendo lo más habitual que ocurra durante las horas de sueño, aunque en algunas ocasiones se produce también de día.

Actualmente ya se sabe que no es en sí una patología, sino una respuesta fisiológica del sistema nervioso central a estados ansiosos-nervioso-depresivos, que nos puede traer consecuencias patológicas.

Cuando a lo largo del día acumulamos un elevado número de episodios bruxistas, todas las estructuras implicadas pueden verse afectadas por sobrecarga. En ellas se incluye la musculatura masticatoria, la musculatura del cuello, la articulación temporomandibular (ATM) y los dientes. Ello se traduce en patología muscular, patología articular y patología dental.

A nivel fisioterapéutico podemos influir sobre todo en la patología muscular, pero también en la patología articular. En ocasiones, el tratamiento fisioterapéutico combinado con visitas al odontólogo consigue mejorar la patología dental.

En la patología muscular lo que realmente vamos a encontrar es una activación de los puntos gatillos de toda la musculatura de la zona, a veces producido por la presión realizada durante el bruxismo y otras veces por la misma alteración del SNC. Un punto gatillo activo significa que hay bandas tensas hiperirritables localizadas dentro de la fibra muscular, lo que produce dolor tanto en la musculatura afectada como dolor irradiado a zonas anexas como son la cara y la cabeza. A consecuencia de esta activación encontraremos muy frecuentemente dolor en mandíbula, cara, musculatura del cuello y cefaleas.

En la patología articular encontraremos problemas de la articulación temporomandibular (ATM), estos pueden ser varios, el más común y conocido es la luxación discal con reducción que es el famoso “CLIC” que puede producirse mientras el paciente abre la boca, come, habla…

Por lo tanto, el bruxismo en sí es muy difícil de curar si no se trata la causa emocional y nerviosa que lo promueve, pero el tratamiento fisioterapéutico de los puntos gatillo y unas maniobras de reducción del disco y reducción de la tensión muscular, pueden ayudar a conseguir mejorar muchísimo los dolores y cefaleas consecuentes de este bruxismo.

 

Elisabeth Villaronga

Fisioterapeuta Coleg. 12.032