Entrevistamos a José María Guillén Lladó, Psicólogo General Sanitario, Psicopatólogo Clínico, experto en Personas Altamente Sensibles, Naturópata, experto en Intolerancias Alimentarias, Biomagnetismo, Psiconaturopatía y salud integrativa mente-cuerpo. Colaborador de la Associació Catalana d’Afectats de Fibromiàlgia. Asociado a la Asociación de Personas Altamente Sensibles de España. Colaborador de Sant Pau Centre Terapèutic desde el año 2012. Autor del libro Omega-3 La Salud Inmediata y de la colección Secretos para una Salud Superior, y con un nuevo libro en preparación.

¿De qué tratará tu nuevo libro?

Explicaré la enorme capacidad preventiva y curativa que tiene la mente sobre nuestra salud, y cómo utilizarla. Mostraré la relación directa que hay entre mente y cuerpo. Además, añadiré una amplia gama de consejos que permitirán mejorar la salud de forma natural.

¿Qué te ha impulsado a escribirlo?

Cuando veo a mis pacientes que mejoran de forma importante o resuelven sus afecciones, incluso en casos que han estado años padeciéndolas sin que los tratamientos convencionales funcionaran, no puedo evitar pensar también en que hay muchas personas que están sufriendo sin necesidad, porque no saben que pueden hallar mejoras importantes. Así que creo que tengo una obligación de divulgar mi experiencia y conocimientos para que lleguen a ellas.

¿Y la mente es la clave de todo?

De todo no, pero sí de una grandísima parte. Poseemos unas capacidades cerebrales que no sabemos utilizar de forma positiva y eficiente. Incluso, a veces, se nos vuelven en contra, como ocurre con las enfermedades psicosomáticas. El sistema nervioso está directamente relacionado con el inmunológico y el endocrino.

Pero no nos han enseñado a utilizar estas capacidades…

No. Más bien al contrario, a inutilizarlas. Por eso están creciendo exponencialmente los trastornos emocionales en la población. Según previsiones de la OMS, en el año 2030, las enfermedades mentales serán la primera causa de incapacidad en todo el mundo. Especialmente la depresión. No obstante, la más extendida, aunque no se contabilice oficialmente, es la ansiedad, la cual puede dar paso a otros trastornos más complejos.

¿Tan mal estamos?

Depende de cómo se mire. Desde un punto de vista biomédico y epidemiológico sí. Pero desde una perspectiva biopsicosocial la situación tendría remedio, porque se puede hacer prevención y formación en hábitos saludables, tanto físicos como mentales. Además, muchos trastornos emocionales no son más que problemas de adaptación, de educación, de actitudes disfuncionales, de creencias erróneas que las personas creen que no pueden cambiar, pero que en realidad sí pueden hacerlo si se les explica cómo conseguirlo y se les ayuda en el proceso.

Entonces, ¿puede haber personas que se creen mentalmente enfermas y en realidad no lo están?

Efectivamente. Podemos encontrar infinidad de casos distintos, sin embargo, un ejemplo lo podemos hallar en las llamadas Personas Altamente Sensibles. Son personas con un mayor nivel de percepción y estimulación neurosensorial y cognitiva, por lo que pueden tener una mayor activación sensorial o cognitiva ante ciertos estímulos, tanto externos como internos. Lo que les hace más vulnerables. No se trata de un defecto ni una enfermedad, sino que necesitan comprender y tomar consciencia de sus ventajas e inconvenientes, aprender a modularlas y a aplicarlas en el día a día.

Hay quien dice que somos lo que pensamos y otros dicen que somos lo que comemos.

Sí, y ambos tienen razón. Una cosa no excluye a la otra, sino que se complementa. En realidad, por encima de ello, somos según hacemos. Y, lo más importante, fíjate que todo ello se puede cambiar y mejorar. Tenemos mucho margen de maniobra. Lo difícil, la mayoría de veces, es hacerlo.

También dicen que tenemos un segundo cerebro…

Hace ya tiempo que se le atribuye esta función al aparato digestivo, y cada vez existe más información que lo corrobora. Se refiere, sobre todo, a la parte intestinal, rica en fibras nerviosas, neuronas y neurotransmisores. Y no solo eso, sino que, además, está la microbiota, todo un universo del que depende nuestra salud. Tratando las intolerancias alimentarias, he podido comprobar la bidireccionalidad entre el primer y el segundo cerebro, es decir, que se influencian entre sí, de forma que, muchos trastornos digestivos, tienen una base emocional y, a la inversa, muchos trastornos emocionales pueden tener una raíz digestiva. Y eso, en demasiadas ocasiones, no se tiene en cuenta, provocando el mantenimiento y la agravación gradual de los problemas de salud.

Así, la nutrición es importante, ¿verdad?

Mucho. Con unos hábitos alimentarios más sanos y equilibrados, así como con una mayor práctica de ejercicio físico, se podrían prevenir y evitar la mayoría de enfermedades crónicas, las llamadas enfermedades del bienestar. Y eso no lo digo yo, sino que lo han dicho las máximas autoridades sanitarias mundiales. En general, en occidente se come realmente mal, con muchos alimentos y productos procesados que se deberían evitar.

¿Me puedes dar un ejemplo de afección en la que confluyan todas estas circunstancias de las que me has hablado?

Sí, mujeres con fibromialgia. He tenido casos que, en relativamente poco tiempo, han encontrado una mejora significativa, hasta el punto en que desaparece el dolor que las ha estado aquejando durante años, se reduce la fatiga, mejora el sueño, la depresión, las molestias digestivas… Se sienten renacer física y emocionalmente.

¿Cómo lo consigues?

Puede parecer fácil pero no lo es. No es nada milagroso ni pseudocientífico, sino al contrario. A través del constante estudio y experiencia sanitaria en todos estos años, he podido desarrollar un sistema psiconaturopático en el que, de forma totalmente personalizada, objetiva y gradual, se va atendiendo a las necesidades del organismo del paciente, ayudándole integrativamente, por medios naturales, físicos, mentales y energéticos, a desbloquear todo aquello que contribuye a que se sienta mal.

¿Podrías darnos un consejo general?

Podría dar muchos. Tantos… que, por eso, estoy escribiendo un nuevo libro. Pero, lo que sí os diría es confiad más en vosotros mismos. Confiad en que podéis cambiar cosas. Confiad en que podéis mejorar. Y, aunque cueste, luchad por conseguirlo.

Gracias.

A vosotros.