El territorio del cuerpoNuestra civilización ha creado una sociedad rica en realizaciones sorprendentes,en descubrimientos siempre más elaborados.
Cuando se habla de la crisis de la sociedad actual se olvida demasiado que se trata primero de una crisis del cuerpo; ese cuerpo que se siente inexistente a fuerza de estar protegido.
Separado de su cuerpo, el ser humano se separa de la vida y de su razón de existir. El resultado sólo puede ser la angustia.
La mayoría no es consciente de su tensión muscular,de sus espaldas que se encorvan o yerguen. Y los tics involuntarios son una indicación de tensión en una u otra parte del cuerpo.
Los vientres tensos por el estrés , la mandíbula contraída por el esfuerzo,los dientes apretados,la respiración superficial, y tantos otros signos de un desequilibrio y una mala adaptación al medio ambiente.Ser conscientes de las reacciones del cuerpo abre la puerta mágica: la del bienestar.

Anónimo