Terapias energeticas

AURICULOTERAPIA

La Auriculoterapia es una técnica terapéutica que tiene los mismos principios que la acupuntura o la reflexología. Es el tratamiento de ciertas patologías, dolencias, disfunciones corporales o psíquicas a través de la estimulación de ciertos puntos de la oreja o pabellón auricular con el fin de activar e inducir al organismo a la sanación y prevención de enfermedades. Se genera un efecto regulador donde se necesite y se equilibran ciertas funciones corporales.

La oreja es un microsistema con zonas reflejas que se corresponden con los diferentes órganos y partes del cuerpo.

La terapia consiste en un suave masaje, la electroestimulación y la aplicación de semillas o imanes con el fin de estimular las terminaciones nerviosas que conectan dichas zonas reflejas para devolver el equilibrio al organismo.

Se inicia la sesión con una anamnesis completa para conocer la historia clínica y el estado actual de salud, y así determinar los puntos específicos a tratar.

La auriculoterapia puede ayudar:

  • Obesidad (ayuda a disminuir la ansiedad por la comida,
    mejora la fuerza de voluntad, repercute sobre el metabolismo, contribuye a
    evitar la retención de líquidos…)
  • Tabaquismo (reduce la ansiedad que produce dejar de
    fumar, promueve la liberación de toxinas, ayuda a regularizar el hambre,
    estimula la fuerza de voluntad…)
  • Ansiedad y estrés
  • Trastornos del sueño
  • Problemas digestivos (gastritis, diarrea,
    estreñimiento, cólicos…)
  • Problemas endocrinos
  • Dolores en general (lumbálgia, ciática, dolores de
    cabeza, neuralgias…)
  • Sistema circulatorio (ayuda a regular el flujo
    sanguíneo)
  • Dolores menstruales
  • Problemas respiratorios (alergias, asma…)
  • Etc…

No se utilizan agujas.

La primera sesión dura aproximadamente una hora. En ella se realizará un test para poder realizar la terapia específica, se examina la oreja y el pabellón auricular, se realiza un micromasaje, se estimulan los puntos seleccionados y se colocan las semillas.

Las siguientes sesiones tienen una duración de 30 minutos aproximadamente. En estas sesiones se observará la evolución, se estimularán de nuevo los puntos y se colocarán de nuevo las semillas. Es posible que se modifiquen o añadan puntos según los resultados obtenidos.

AURICULOTERAPIA
+ REFLEXOLOGIA

A los beneficios de la auriculoterapia se puede añadir la reflexología, para reforzar el tratamiento.

La sesión constará de 30 minutos de reflexología podal, la estimulación de los puntos seleccionados en la oreja con electroestimulación y la aplicación de las semillas de refuerzo.

AURICULOTERAPIA
+ REIKI

La sesión de auriculoterapia se verá reforzada con la alineación, activación y alineación de los chakras que son los centros de energía situados en el cuerpo humano. De esta manera se equilibra el cuerpo y la mente en los siete centros de energía que rigen todos nuestros órganos y trabajan juntos como un sistema.

Reserva tu sesión al tel: 635201624 (Roser Vilar)

Terapia de Polaridad

Orígenes

La salud no es meramente del cuerpo, es la expresión natural del cuerpo, la mente y el alma cuando están en armonía con la vida.”

Dr. Randolph Stone

El Dr. Randolph Stone (1890-1982) tras años de experiencia como quiropráctico, comprendió que además del cuerpo físico existe en nosotros un cuerpo energético, esta energía (gobernada por los polos positivo, negativo y neutro) fluye por nuestro cuerpo siguiendo un recorrido específico hasta que algo se interpone en su camino (estrés, frustración, mala alimentación..), cuando la energía del cuerpo pierde su equilibrio o se bloquea somatiza los pensamientos y emociones convirtiéndolos en dolor o enfermedad.

El Dr.Stone entendió que las enfermedades físicas, mentales y emocionales responden a un bloqueo de nuestra energía vital y basándose en la tradición médica Oriental y Occidental desarrolló la famosa Terapia de Polaridad, que básicamente nos permite potenciar nuestra capacidad autocurativa con el fin de recuperar la salud y mantener así una buena calidad de vida.

Nuestro cuerpo trabaja diariamente para mantenerse sano y en buenas condiciones pero nuestras actitudes, pensamientos o emociones pueden alterar su funcionamiento natural, la terapia de polaridad ayuda al organismo a activar su capacidad de autorregulación para que por si mismo pueda alejar la tensión, el dolor o la enfermedad y consiga así volver a funcionar correctamente, 100% sano y vital.

En que consiste la terapia de polaridad

Este sistema holístico de sanación combina la sabiduría de diferentes tradiciones curativas (Ayurveda, medicina tradicional China, osteopatía, neuropatía y quiropraxia), su técnica consiste en tumbar al paciente en una camilla y aplicar toques manuales en centros específicos y puntos de tensión o dolor dando la oportunidad al cuerpo físico de activar su autorregulación y capacidad de autosanación. Se trata de reestablecer el flujo energético para así reestablecer la capacidad de autorregulación y por tanto la salud. Se trabaja con el paciente a distintos niveles: sistema músculo-esquelético, sistema nervioso y cráneo-sacral, a través del toque terapéutico manual se busca el bienestar físico, mental y emocional.

Las bases de la terapia se centran en el modelo de energía que habita en nuestro cuerpo, una energía que fluye y en la que gobiernan los polos positivo, negativo y neutro, una energía que el cuerpo utiliza cuando se cura a si mismo. También se basa en los principios de atracción, repulsión y neutralidad, entendiendo que esta correlación conforma todos los aspectos de nuestra vida y para ello se trabaja con el modelo de los 5 elementos: éter, aire, fuego, agua y tierra.

La terapia de Polaridad nos permite:

  • Potenciar la capacidad curativa innata que todos tenemos
  • Recuperar la salud o mantener la calidad de vida
  • Conectar con nosotros mismos y lo que nos rodea
  • Vivir en armonía con la naturaleza

La terapia de Polaridad ayuda a tratar:

  • Problemas corporales, musculares y esqueléticos
  • Fatiga y falta de energía
  • Estrés, tensión, nervios y ansiedad
  • Problemas digestivos, respiratorios o sanguíneos
  • Favorece el sistema inmunológico
  • Transtornos alimentarios

Etc..

Además, ayuda al desarrollo personal y sirve como apoyo emocional. Es un viaje en el que conectas contigo mismo y aprendes a vivir en armonía con lo que te rodea ya que desarrollas una nueva perspectiva de la vida.

 

La terapia de Polaridad se sustenta en 4 pilares que incluyen el toque terapéutico, el yoga de polaridad, la dieta depurativa y el proceso psicocorporal.

Para reservar cita e iniciarte en la terapia de Polaridad, ponte en contacto con nuestra terapeuta Pilar, en el teléfono 610770975.

ONDAS CEREBRALES, ESTRÉS Y BIOMAGNETISMO EMOCIONAL

 

El efecto de los imanes, ¿efecto placebo o efecto real?

Son bastante conocidos los efectos relajantes que puede tener una sesión de biomagnetismo,  sin embargo, puede surgir la duda: ¿se trata de un efecto placebo o sus efectos son reales y medibles? Para aportar luz a esta cuestión realizamos una prueba de análisis y registro electroencefalográfico EEG, bajo la supervisión de un técnico y psicólogo clínico especializado.

El funcionamiento del EEG se basa en que la actividad eléctrica del cerebro, que es la forma que tienen de comunicarse las neuronas, genera unas ondas cerebrales cuya actividad es detectada por el aparato. Cada estado mental o pensamiento es capaz de emitir un tipo de onda diferente en distintas partes del cerebro.

Estas ondas cerebrales se diferencian por su frecuencia, es decir, sus ciclos por segundo, midiéndose en hertz. Pueden ser más lentas o más rápidas. Cuando son más lentas nos sentimos más adormilados, lentos o cansados, mientras que si son más rápidas, nos sentimos más despiertos y en alerta. Existen cinco tipos de ondas cerebrales, delta, theta, alfa, beta y gamma, ordenadas desde más lenta a más rápida.

Cada una de estas ondas tiene unas funciones y unos objetivos diferenciados. Lo habitual es que predomine una onda por encima de las otras en un momento dado, pero todas están presentes y preparadas para cualquier cambio de situación a lo largo del día o de la noche, incluso de forma complementaria. Por ejemplo, al ir a domir, las ondas van bajando su frecuencia de beta a alfa, luego a theta y luego a delta. Al despertar, las ondas cerebrales van incrementando su frecuencia progresivamente hasta llegar a theta, estado en el que puede permanecer unos 15 minutos, que es un tiempo durante el cual la persona experimenta un mayor flujo de ideas, ideas más lúcidas, creativas o elaboradas. Hay quien llega a generar ondas gamma… Luego lo explicamos. Antes, conozcamos algunas de las características de cada onda.

Ondas cerebrales

Las ondas delta son las más lentas y de mayor amplitud, entre 0,1 y 3,99 Hz. Predominan en el sueño profundo (pero sin sueños) y en altos niveles de relajación o meditación. Esenciales para regenerar el Sitema Nervioso Central. Predominantes en los bebés y en los niños pequeños, al envejecer tendemos a producir menos ondas delta, incluso en el sueño profundo. Por eso, el sueño y nuestra capacidad para descansar se van perdiendo con los años, y cada vez son menos reparadores. Pero eso no es todo. También se relacionan con la capacidad de aprendizaje, así como con actividades corporales de las que no somos conscientes, como la regulación del ritmo cardíaco, la digestión y el sistema inmune. Favorecen y cuidan de nuestro sistema inmunitario. De ahí la importancia de aprender a relajarse y generar este tipo de ondas más lentas.

Las ondas theta son algo más rápidas que delta. Van de los 4 a los 7,99 Hz. Se relacionan con el sueño ligero, la reflexión y las capacidades imaginativas o intuitivas, mostrando también una fuerte actividad cuando se experimentan emociones muy profundas, es decir, se produce en procesos cognitivos internos. Podemos sentir su predominancia, por ejemplo, después de realizar un gran esfuerzo que nos ha demandado mucha energía y concentración, momento en el que desconectamos y nos relajamos absolutamente, liberando nuestra imaginación, soñando despiertos y experimentando una calma profunda. También predominan estas ondas en momentos en que nuestra mente se encuentra como en otro sitio, soñando despiertos, desconectados… Una excesiva actividad de estas ondas, no obstante, se podría relacionar con depresión y, por el contrario, una muy baja actividad con problemas de ansiedad y estrés.

Con las ondas alfa (8 a 13,99 Hz) hay calma, tranquilidad, pero no sueño. Hay relajación y también un estado favorable para meditar. Se puede experimentar, por ejemplo, sentados en el sofá mirando la televisión, en la cama descansando, pero sin llegar a dormirse. Incluso manteniendo los ojos cerrados. Hay quien también lo experimenta dando un paseo agradable. Su rango de frecuencia moderada permite que pueda servir de puente entre las ondas theta y beta, favorecer la armonización mente-cuerpo, la calma y la alerta al mismo tiempo. Un exceso de ondas alfa podría provocar problemas para concentrar la atención o sentirse con pocas fuerzas para ejecutar una tarea, mientras que un muy bajo nivel podría cursar con dificultades para relajarse, ansiedad, estrés e insomnio. No obstante, hay que aclarar que puede que en un instante del día nuestra onda alfa tenga una actividad intensa en el lóbulo frontal, lo cual hará que podamos sentir cierta ansiedad y, sin embargo, esta misma onda en el área occipital implicaría un estado óptimo de relajación. Por otra parte, algunos estudios han mostrado asociación entre las bandas alfa y theta y los estados de relajación, meditación y susceptibilidad hipnótica, al verse incrementadas en el estado de relajación profunda.

Con las ondas beta (14 a 29,99 Hz) alcanzamos un nivel de frecuencia más elevado y rápido, producto de una actividad neuronal de mayor intensidad. Corresponde al estado de vigilia, es decir, cuando abrimos los ojos pasamos de ondas alfa a beta, estamos bien despiertos y nuestra atención se fija en procesos cognitivos externos en los que fijamos la atención, como toma de decisiones, resolver problemas o realizar una tarea que requiera nuestra atención, incluyendo cuando estamos pendientes de múltiples estímulos externos al mismo tiempo, permitiéndonos también reaccionar rápidamente ante posibles imprevistos. Un buen nivel de ondas beta ayuda a estar más atentos, a realizar tareas o a resolver problemas. Sin embargo, un exceso puede suponer una sobreactivación neuronal que derive en ansiedad y estrés. Por su parte, un nivel muy bajo puede suponer estar excesivamente relajado, parado, incluso deprimido.

Las ondas gamma (30 a 100 Hz) tienen una frecuencia muy alta y rápida. Se producen en ráfagas cortas. Son un tipo de ondas de la que hasta hace relativamente poco tiempo no se sabía demasiado, ya que resultaba muy difícil captarlas. Hay dos modelos, uno de hiperactividad cuando nos encontramos en una situación de peligro o de alta tensión. Mientras que el otro modelo se aprecia en grandes meditadores expertos en relajación o en personas con alta vulnerabilidad a la hipnosis. Estas ondas se asocian con la asimilación de información nueva y el aprendizaje, así como con nuestros sentidos y percepciones, pero especialmente con tareas con un alto nivel de procesamiento cognitivo y alta resolución. Se observan picos elevados de ciclos de sueño REM, así como en estados de felicidad, de espiritualidad y alta consciencia. Un exceso puede conllevar un estado de estrés y ansiedad, mientras que su baja actividad se puede relacionar con problemas de aprendizaje y depresión. Para incrementar este tipo de ondas se recomienda la meditación.

La prueba con imanes y EEG

Para realizar la prueba se aplicaron los imanes en el cuerpo de una mujer de 59 años. La prueba se subdividió en dos partes de 15 minutos, en las que los imanes se dispusieron de diferente manera. En su cabeza se colocó el casco con los sensores necesarios para detectar el funcionamiento de sus cinco tipos de ondas cerebrales durante todo ese tiempo. Se controlaron los estados de relajación y de actividad de las distintas frecuencias cerebrales como consecuencia de la aplicación de imanes, controlándose especialmente los estados de relajación a través de las ondas alfa y theta, así como los estados de activación e hiperactividad beta y gamma.

En la primera parte de la prueba, se observó una activación gradual de las ondas de frecuencias comprendidas entre 4 y 13, alfa y theta, llegando en el minuto 12 a unos niveles de activación que corresponden a una fase de relajación muy profunda, superior a los niveles que se consideran habituales sin que medie estímulo o intervención que lo provoque.

Para realizar la segunda prueba hemos variado la posición de los imanes. Se observa que la activación de las ondas es más amplia, ya que, a partir del minuto 6, se están activando mucho más las ondas alfa y theta, relacionadas con una relajación profunda, así como beta, relacionada con una mayor claridad de atención y pensamiento, e incluso se activan ráfagas de gamma, relacionadas con una más elevada consciencia interior y nivel relajación.

Los resultados mostraron que una adecuada aplicación de imanes puede producir, al activar las ondas cerebrales, unos efectos de relajación y optimización de las frecuencias cerebrales en pocos minutos, y que, el biomagnetismo emocional, bajo supervisión psicológica, puede ser una técnica coadyuvante de gran utilidad para combatir el estrés y favorecer la generación de estados emocionales más armónicos, que, a su vez, pueden resultar muy beneficiosos en problemas de nerviosismo, ansiedad, insomnio, depresión, etc.

José Mª Guillén LLadó

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UN ENFOQUE OSTEOPATICO

La Osteopatía es una terapia manual, un arte, una filosofía que se propone ver la persona como una unidad. En constante búsqueda de su propio equilibrio, en ausencia de lesiones, el cuerpo encuentra la estabilidad que permite el desarrollo y cumplimiento de sus propias funciones.

 

En presencia de una lesión o trastorno del cuerpo, el enfoque global, nos permite individuar cual es la lesión primaria, el punto desencadenante del malestar de la persona que se repercute sobre una o más partes del cuerpo bajo diferentes síntomas. Todas nuestras células son un conjunto de informaciones, estímulos, especializaciones funcionales y cuando interviene un trauma, la comunicación entre ellas produce respuestas de defensa del organismo en la zona lesionada o/y en zonas lejas del punto de “ataque”. 

Técnica de liberación del Diafragma

Elastificacción del Diafragma

 

Así que, un dolor abdominal puede ser condicionado de una disfunción vertebral y al revés una mala postura puede producir irritación intestinal. En este sentido hay que recordar que muchas veces el dolor de espalda puede depender en realidad de una disfunción visceral.

 

El osteópata trabaja en conjunto los diferentes niveles corporales: estructura, tejidos y vísceras, para que el sistema cuerpo vuelva a recuperar sus movimientos y sus funciones naturales. Debido a este enfoque se suele resumir la terapia osteopática en tres ramas: estructural, sacro craneal y visceral. Según el tipo de lesión podemos trabajar más uno de los tres niveles y/o planificar una serie de tratamientos que trabajen varios aspectos en diferentes momentos.

 

Con la osteopatía estructural focalizamos la atención en lo que es la estabilidad musculo esquelética, soltando las tensiones musculares y articulares que impiden un movimiento armonioso del cuerpo. 

 

Con las técnicas sacro craneal valoramos y trabajamos el flujo del liquido cefalorraquídeo que, desde el cráneo hasta el sacro, pasando en el interior de las meninges, permite un movimiento armonioso y constante de los huesos del cuerpo, principalmente los del cráneo y del sacro.

 

Técnica Sacro Craneal

Escucha del movimiento MRP Movimiento respiratorio primario.

Las técnicas viscerales tratan desequilibrios en los movimientos y las funciones de los órganos internos, adherencias, espasmos, ptosis. Estas disfunciones pueden derivar de intervenciones quirúrgicas, procesos infecciosos o inflamatorios,  pueden ser consecuencia de procesos irritativos del sistema nervioso o producidos como consecuencia de trastornos del sistema ligamentario de sostén visceral. Muchas alteraciones, lesiones, se repercuten o  se desencadenan por un mal funcionamiento del actividad del diafragma, órgano esencial no solo por su función respiratoria sino por el bombeo que garantiza a los órganos internos, el movimiento armónico y un buen riego circulatorio y constante. Por eso es importante comprobar su elasticidad y trabajar las zonas con restricción; un buen trabajo sobre la respiración puede influir mucho sobre el resultado del tratamiento.  

 

Un desequilibrio a nivel visceral puede producir tensiones o lesiones a otro nivel. Regular los movimientos de los órganos internos permite recuperar la armonía interior necesaria porque nuestro cuerpo pueda buscar su equilibrio, encontrar su propia estabilidad.

Giovanni B.

KINESIOLOGÍA PSICOENERGÉTICA

La kinesiología es una disciplina que se enfoca en los aspectos estructurales del individuo, así como a los aspectos psicológicos que intervienen.  Por ejemplo a quién no le ha pasado que ante un examen importante, se le descomponga la tripa. 

Además se incluyen los aspectos energéticos, de toma de conciencia, de percepción de la realidad y de acceso a los propios recursos para poder resolver las situaciones que nos estresan y que merman nuestras capacidades.

Hay un cambio en la manera de entender lo que pasa a nivel físico, emocional y mental. En esa triangulación indivisible que engloba nuestros estados mentales, nuestros sentimientos y nuestros movimientos o posturas delante de la vida, es dónde pasan todas las cosas en nosotros. Es desde ese punto, desde donde podemos armonizar nuestro sistema.

Nuestro cuerpo tiene memoria subconsciente. Con el test muscular accedemos a ella para ir directamente a la causa del conflicto y ponerla de manifiesto con la debilidad muscular. Con correcciones en nuestra estructura, en nuestra bioquímica, en nuestras emociones y conciencia y/o en nuestras conexiones eléctricas se aporta al sistema la energía y los recursos que necesita, en la proporción que necesita para resolver la cuestión que se esté tratando.

Al final de la sesión todos los músculos se mostrarán con fortaleza enviando a nuestro sistema nervioso central y a todo nuestro cuerpo esa señal de fuerza como retroalimentación que se sedimentará en nosotros dándonos acceso continuado a nuestro potencial.

Nuria Sanchez Bueno

Col. nº 9160

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