La terapia con ventosas o “cupping” en Inglés, consiste en adherir ventosas a la superficie de la piel, el número de ventosas y su localización dependerá de la zona y el dolor a tratar.

En esta técnica milenaria la ventosa succiona la piel y parte del músculo gracias al efecto vacío y durante un tiempo determinado, de este modo se eliminan toxinas de la sangre, se abren los poros, se destensa el músculo y se favorece la circulación sanguínea y linfática además de lograr un reequilibrio energético.

masaje con ventosas

A lo largo de los años su aplicación ha ido variando según la finalidad y el uso que le daban unas culturas u otras, lo que en todas es común es la eficacia de las ventosas para tratar el dolor corporal y las enfermedades reumáticas, es decir, aquellas provocadas por frío y viento (artritis, fibromialgia, enfermedades respiratorias, ciática, calambres y dolores musculares etc). El uso de ventosas no produce ningún efecto secundario en el paciente, eso le da ventaja frente al tratamiento con fármacos, además las ronchas rojizas que deja la ventosa en la piel, desaparecen a los pocos días.

Modo de aplicación/ funcionamiento

Para que la ventosa se adhiera a la superficie de la piel hay que crear un efecto de vacío, este depende del tipo de ventosa utilizada, en China la más conocida consiste en quemar un algodón empapado de alcohol e introducirlo dentro de la ventosa, de esta forma la combustión del oxígeno crea un efecto de vacío que permite adherirla a la piel, para retirarla se sujeta con una mano la ventosa y con la otra se presiona un poco la piel hasta que sale el aire y así se despega.

ventosas chinas

Las ventosas más sofisticadas tienen una válvula por la que se introduce una bomba de aspiración que provoca el efecto de vacío.

ventosas con válvula

Las zonas más comunes de aplicación de la ventosa son la espalda, el abdomen, las nalgas..pero todo dependerá de la dolencia que se quiera tratar. La ventosa se deja aproximadamente unos 10 minutos sobre la piel, tiempo suficiente para conseguir un efecto curativo.

Tipos de ventosa

En todas las ventosas que se han empleado a lo largo de los años, ya sean las más antiguas (barro, arcilla, metal…) o las más modernas (plástico con válvula unidireccional) existen dos partes diferenciadas, el fondo y la abertura, la abertura es la parte que entra en contacto con la piel y que se agarra a ella gracias a la succión.

tipos de ventosas

Los tres tipos de ventosa más utilizados son: el bambú, la cerámica y el vidrio y sin duda la mejor opción es la ventosa de vidrio o plástico ya que es ligera, resistente y además tiene una gran ventaja sobre las demás, al ser transparente permite al terapeuta ver y controlar en todo momento el proceso de succión.

El tamaño de la ventosa también es diferente, entre pequeña, mediana o grande, es el profesional el que debe decidir que tamaño corresponde a cada zona teniendo en cuantas todos los demás factores.

Tipos de aplicación

  • Ventosa fija: en este método, la ventosa se deja fija sobre la superficie de la piel, el tiempo y el punto reflejo sobre el que se coloca lo determina el terapeuta.
  • Aplicacion y extracción: esta técnica utiliza una sola ventosa y consiste en aplicarla sobre la piel, dejarla actuar unos segundos y extraerla para dirigirse a otro punto de la piel.
  • Masaje con ventosa: el masaje con ventosa es una de las terapias más socorridas en la actualidad, en ella, las ventosas succionan la piel y se deslizan fácilmente por la superficie ayudadas por un aceite que favorece su movimiento.

masaje con ventosas

El movimiento de la ventosa provoca además un efecto relajante que ayuda al paciente en procesos de estrés, ansiedad, insomnio etc. ya que en esta técnica se combinan las ventajas de la aplicación de ventosas y los beneficios del masaje.