Los hábitos de vida actuales, ya sean alimenticios o de otro tipo, el estrés, la contaminación, etc., pueden tener efectos perjudiciales sobre la fertilidad de la mujer. Ante ello, disponemos de diversas técnicas naturales que pueden ayudar a recuperar esa capacidad natural y fundamental para la vida. Sin embargo, para una mayor eficacia, es necesaria emplear una estrategia pluridisciplinar que promueva una mayor sinergia y, consecuentemente, mejores resultados.

Dentro del amplio abanico de técnicas naturales que podemos emplear de forma integrativa, por su importancia sobre los diferentes ámbitos implicados, corporal, energético y mental, destacan tres: el Masaje de Abdomen Vital (M.A.V.), el Biomagnetismo y la Psiconaturopatía.

El Masaje de Abdomen Vital o M.A.V. es un método de masaje creado por Carmen Gómez Vázquez, gracias a sus muchos años de experiencia profesional. Basado en diferentes técnicas de origen milenario, orientales y occidentales como el Quiromasaje Terapéutico, el Drenaje Linfático Manual, el Masaje Geotermal (piedras calientes), el Masaje del Tejido Conjuntivo y de los órganos y otras manipulaciones específicas de la integración psico-corporal. Se realiza con aceites biológicos de medicina Ayurveda adaptados a la tipología de cada persona, esencias vibracionales, aromaterapia específica, piedras calientes…

El abdomen es nuestro centro vital. Alberga los órganos básicos para la vida encargados de la nutrición, asimilación y eliminación. Constituye el llamado segundo cerebro, y también contiene nuestros órganos reproductores. Todos ellos están interconectados. El sistema metabólico, nervioso, inmune, hormonal, reproductor…

Mediante el M.A.V. se actúa de forma muy personalizada sobre cada uno de estos sistemas, sobre cada factor capaz de influir en la mejora de ese terreno vital. Se consigue una sinergia que favorece un mejor funcionamiento circulatorio, desintoxicante. Se actúa también sobre el sistema nervioso, especialmente sobre el estrés, que es capaz de generar problemas en la fertilidad de la mujer, promoviendo un estado proinflamatorio, contrayendo el útero, o favoreciendo estados de ansiedad, depresivos o de agotamiento.

Este masaje ayuda a experimentar relajación y bienestar, además de un mayor equilibrio bioenergético que contribuye a que el organismo, por si mismo, encuentre un estado más armónico que favorezca la fertilidad.

El Biomagnetismo, se basa, por un parte, en la técnica llamada Par Biomagnético, descubierta por el médico mexicano Dr. Isaac Goiz, en la cual se utilizan pares de imanes colocados en puntos anatómicos específicos para reequilibrar el pH y eliminar o regular virus, bacterias, hongos y parásitos, ayudando de este modo al organismo a recuperar la salud de un modo natural, limpio y rápido. La salud de nuestro organismo va unida a un pH 0, o nivel de acidez cercano al punto de neutralidad (pH= 7). Cuando ocurre una infección o una disfunción orgánica, el pH de la zona afectada se altera, volviéndose ácido (exceso de iones H+), o alcalino (exceso de iones OH-). Paralelamente, el pH de otra zona del cuerpo se polariza en la dirección contraria, ya que el número total de iones H+ y OH- en el cuerpo debe ser idéntico. De este moda se forma en el cuerpo un Par Biomagnético compuesto por dos polos de signo contrario que entran vibracionalmente en resonancia magnética y, con los imanes, se puede lograr el equilibrio. Por otra parte, se encuentra el biomagnetismo clásico, basado fundamentalmente en las demostradas capacidades antiinflamatorias del polo negativo de los imanes, así como sus efectos sobre la sangre y el sistema circulatorio, y que resultan fundamentales para la oxigenación y la nutrición celular, incidiendo de forma muy importante en la fertilidad.

La sangre contiene hemoglobina (hierro) que funciona como transporte del oxígeno y el dióxido de carbono. A medida que la sangre circula por los pulmones, la hemoglobina activada por campos magnéticos puede transportar mayor cantidad de oxígeno a los tejidos celulares, así como retirar mayor cantidad de los deshechos del dióxido de carbono para transportarlos nuevamente a los pulmones. El resultado es el aumento de energía personal y la disminución de la fatiga.

Al aplicar los imanes, los elementos sanguíneos (glóbulos rojos, blancos, plaquetas) se alinean simétricamente en un equilibrio iónico de cargas positivas y negativas y, al hacerlo, la circulación se vuelve más fluida, disminuye la congestión de tejido dañado, se experimenta alivio y, si hay edema, disminuye. Este efecto, multiplica aún más los beneficios que aporta el masaje.

Pero el biomagnetismo no solo actúa a nivel sanguíneo y energético, sino que también tiene una gran capacidad para contrarrestar situaciones de ansiedad y estrés, las cuales pueden ocasionar cantidades elevadas de radicales libres, perjudiciales para el aparato reproductor y la fertilidad. En el siguiente video, vemos unas pruebas que se realizaron que mostraron efectos relajantes muy importantes analizando las ondas cerebrales. Eso, además, de la gran importancia como herramienta para ayudar a encontrar un equilibrio emocional indispensable para una mejor fertilidad.

Finalmente, la Psiconaturopatía, un enfoque integrativo mente-cuerpo totalmente natural, en el que se combinan estratégicamente la psicología y la naturopatía, permite tratar los trastornos y enfermedades dando una respuesta natural al enfoque psiconeuroinmunoendocrino. José María Guillén Lladó, psicólogo, psicopatólogo y terapeuta, colaborador de Sant Pau Centre Terapèutic y autor, entre otros, del libro El quinto cerebro, ha sido el pionero de la Psiconaturopatía en nuestro país. Los resultados obtenidos con la Psiconaturopatía suelen ser más profundos y duraderos, incluso con trastornos resistentes a otros tratamientos, incluyendo la infertilidad.

La salud del ser humano no es la mera suma de cuerpo y mente, sino la unidad funcional de los dos, basándose su salud en el equilibrio y armonía entre ambos. Pero existe gran desconocimiento general sobre la prevención natural y el potencial autocurativo que todos poseemos. Tenemos capacidades innatas que no desarrollamos de forma adecuada ni suficiente, ni tampoco sabemos interpretar las necesidades de nuestro organismo cuando éste, mediante el lenguaje de la enfermedad, nos dice cómo se siente y pide ayuda. Sin embargo, eso es algo que se puede corregir y mejorar con un mayor autoconocimiento de nosotros mismos y de nuestra relación con el ambiente que nos rodea, tanto físico como social, el conocimiento de los agentes naturales de que disponemos.

En el tratamiento psiconaturopático, primero hay que evaluar las posibles causas y factores que pueden estar incidiendo en la infertilidad. Los problemas hormonales, procesos inflamatorios, enfermedades metabólicas, trastornos emocionales, etc. En función de ello se establece la estrategia terapéutica más adecuada, siempre de forma respetuosa con los posibles tratamiento médicos y clínicos que se estén siguiendo.

Primero se busca el equilibrio emocional. La mente es muy poderosa, para bien y para mal. Y hay que modularla y ayudarla, mediante técnicas psicológicas, coaching, biomagnetismo emocional, etc., para que se ponga a favor de la persona y acompañe armónicamente el proceso de tratamiento en todas aquellas medidas que deban adoptarse, ya sean modificaciones del sistema alimenticio, naturalizando y equilibrando la alimentación, la toma de los suplementos naturales que en cada caso se considere que son necesarios para corregir o mejorar aquellos sistemas orgánicos que pueden tener carencias importantes, o modificaciones de hábitos que estén perjudicando claramente a la persona y a su salud. No obstante, la Psiconaturopatía no se contenta solo con dar remedios, sino que persigue que la persona aprenda a cuidarse, así como estimular su crecimiento personal y autoconocimiento. El conjunto de todo ello puede constituir una forma efectiva y natural para luchar contra la infertilidad.

José María Guillén Lladó