Desde la fisioterapia tenemos disponemos de estudios científicos que avalan la eficacia del masaje Infantil aplicado desde el nacimiento del bebé, tanto para los prematuros como para los nacidos a término. El masaje infantil tiene una gran cantidad de efectos positivos en él bebe favoreciendo sobre todo el sistema nervioso central de nuestro pequeño.

Un bebé nace con el sentido del tacto completamente desarrollado y casi todas las neuronas formadas. De lo que carece aún en los primeros meses de vida son las conexiones neuronales y el proceso de mielinización. La mielina, una lipoproteína que envuelve los axones de algunas células nerviosas, permite el veloz transporte de los impulsos nerviosos de una neurona a otra.

El masaje infantil favorece la creación de mielina a través de la estimulación sensorial que obtenemos al acariciar y masajear nuestro bebé. El masaje por tanto favorece la creación de las conexiones neuronales y ayuda al desarrollo cerebral de nuestro bebé, favoreciendo así a lo largo del tiempo una mejor conducta y un mejor proceso de aprendizaje.

El masaje proporciona tranquilidad, placer sensorial y seguridad al bebé, lo que le ayuda, en ese momento de confort, a prestar atención al mundo espacial que le rodea, así como a abrirse emocionalmente.

El masaje infantil ofrece un amplio abanico de beneficios para el bebé, como puede ser una mejoría respiratoria debido a la regularidad del masaje, y una respiración más sincrónica y regular, algo difícil en los primeros meses de vida.

Con el masaje también obtenemos la reducción de cólicos y reflujos debido al aporte de movilidad intestinal que le proporcionamos.

El sistema musculo esquelético también se ve beneficiado, ya que el masaje proporciona equilibrio entre el hipertono extensor de la espalda y la hipotonía de las extremidades con la que nacen los bebés. Respetando el ritmo natural de cada uno podemos favorecer el desarrollo psicomotriz y hacer que el bebé tome consciencia de sus extremidades y de su cuerpo.

El masaje puede darlo cualquier persona del ámbito del bebé, siempre que haya sido formada previamente. El masaje crea una relación afectiva entre quien lo da y el niño, un vínculo de confianza con esa persona, una seguridad en ese momento muy necesaria para los pequeños que acaban de llegar a un mundo donde para ellos es todo estrés. Seguro que, si no es tu propio hijo, conoces algún pequeño que está luchando por entender este mundo, ¿porque no le ayudamos?

 

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Sara Marco. Fisioterapeuta colegiada 12804. Especializada en pediatría y neuropediatría.