Hoy quiero hablar de las contracturas musculares que se producen en nuestro cuerpo causado por cargas musculares, un mal gesto, tensiones en la musculatura…

Una contractura es una contracción involuntaria del músculo o de algunas de nuestras fibras, que se forma por la acción de un esfuerzo. Esta acción se manifiesta por un abultamiento en la zona dañada, provocando, dolor y una alteración del funcionamiento normal del músculo.

¿Cómo nos aparece una contractura?

La contractura puede aparecer en el momento de la realización de ejercicio físico, o una vez terminado éste si se para de forma abrupta. Hay que destacar que hoy en día este tipo de lesiones pueden aparecer por causa del estrés, y también mantenerse durante tiempo por la misma causa. El estrés es una sensación que provoca nuestro cuerpo al reaccionar ante ciertas situaciones. Nuestro organismo entra en juego mediante diversos mecanismos de defensa como reacción a una situación que se percibe como amenazadora. El masaje es, hoy en día, una de las técnicas que más ayudan para combatir el estrés, ya que la relajación muscular es fundamental para mejorar sus efectos negativos.

¿Cómo prevenirlas?

Si se realiza ejercicio físico, es necesario hacer un precalentamiento para preparar el músculo antes de cualquier esfuerzo. En el resto de casos, es conveniente mantenerse relajados y gestionar adecuadamente el estrés, si lo hubiere. Un buen trabajo corporal sobre la musculatura, mediante un masaje relajante y estiramientos de las cadenas musculares, proporciona la flexibilidad necesaria para prevenir y evitar la contractura y acortamiento del músculo.

¿Cómo tratarlas y mejorarlas?

En caso de contracturas hay que utilizar métodos para reducir la contractura y eliminar la inflamación.
La técnica que utilizo para tratar la contractura es el masaje descontracturante. Se trabaja la zona afectada para mejorar el estado de los músculos dañados y así reducir la tensión. Para que la inflamación disminuya y desaparezca, se acompaña el trabajo aplicando calor en la zona afectada mediante un producto adecuado para aliviar y aligerar las molestias, y que sea de fácil absorción y cómodo para masajear, aportando además, una sensación de frescor y bienestar.
Ph-quirogel es un producto en forma de hidro-gel diseñado para el masaje corporal, que proporciona un efecto frío-calor.

Todos sus componentes son naturales con lo que permite una rápida absorción y un efecto inmediato. Hace más de 15 años que lo utilizo para este tipo de masaje, con plena satisfacción y resultados.

Estos son los componentes y una pequeña descripción de cada uno:

Mentol

En aplicaciones tópicas es analgésico a nivel local de sensación refrescante, utilizable en inflamaciones osteoarticulares, algias y pruritos.

Alcanfor

Analgésico local y antiinflamatorio; estimulante circulatorio y respiratorio.

Eleuterococo

Aumenta el rendimiento físico, incrementa la resistencia inespecífica a las enfermedades, antiinflamatorio y vasoprotector, disminuye la permeabilidad de las paredes capilares. Aconsejable por su eficacia en casos de estrés, fatiga y períodos de convalescencia.

¿Qué nos ayuda a conseguir este producto?

Ayuda a mejorar el tono muscular, previniendo posibles roturas fibrilares. Resulta ideal para aliviar diferentes molestias musculares, circulatorias y lumbalgias, así como para la pesadez en las piernas, mejorando la sensación de cansancio.